Bullying – Desaparecerlo del futuro

Como psicóloga, las habilidades interpersonales deben ser muy fuertes y quizá por eso, desde mi infancia tuve amigas, quizá de todo tipo de personalidad. Gracias a la formación en casa y a un buen grupo de valores y principios que me inculcaron, relacionarme con chicas etiquetadas como “malas” en la sociedad por sus conductas, no tuvo influencia en mi; pero si sirvió para que desde mis primeras etapas reconociera lo que estaba bien y mal.

Durante esa época, fui espectadora del bullying. En ocasiones rescaté y defendí, pero debo aceptar que en otras no. Espero que a los que no, hayan pasado un buen proceso y hoy ya lo hayan superado.

Y es que el bullying, aunque siempre ha existido, es hasta la década de 1970 que el psicólogo Dan Olwen observó y describió por primera vez el fenómeno; y a partir de sus publicaciones sí existen numerosas investigaciones.

El bullying se define como una conducta de acoso, intimidación y abuso, persecución, hostigamiento y agresión física, psicológica y moral, que ocurre en forma reiterada por parte de una persona a otra. Es importante no confundirlo con otro tipo de conductas de agresión que son habituales dentro de la dinámica de convivencia como peleas especificas que son producto de un conflicto circunstancial.

¿Qué hace al bullying diferente a cualquier evento circunstancial?

  1. Conducta que se repite sistemáticamente en el tiempo
  2. Ocurre en situaciones de desigualdad de poder
  3. Los actos de acoso y violencia van dirigidos a la misma persona

¿Por qué es importante que erradiquemos el Bullying?

Se ha observado que tiene consecuencias a nivel psicológico, socioafectivo y cognitivo, tanto en las victimas, victimarios y hasta en los espectadores.

Quizá la falta de algunas habilidades en la vida adulta o problemas en estas etapas como de alimentación, poca autoestima, falta autocontrol, entre otros, podrían tener la causa en el bullying.

Para los victimarios (quienes hacen bullying)

  1. Altos niveles de ansiedad
  2. Déficit en el procesamiento de la información social
  3. Poco autocontrol
  4. Deterioro en el desarrollo moral
  5. Aumento de riesgo a acercarse a la delincuencia y criminalidad

Para las víctimas (quienes reciben el bullying)

  1. Disminución de la autoestima
  2. Deterioro de seguridad en sí mismo
  3. Bajo rendimiento escolar, laboral
  4. Aislamiento
  5. Dificultad para desarrollar habilidades sociales

Para los espectadores

Mayor riesgo de naturalizar las agresiones y volverse despreocupados por la violencia

¿Qué podemos hacer para prevenirlo?

Durante la infancia se debe fortalecer la autoestima y seguridad a través de refuerzos positivos y un buen entorno social.

Comprender cada etapa de la vida y nivelar las expectativas.

También se debe generar la confianza para que los niños y las personas en general siempre expresen la verdad sin temor a ser reprendidos

Y si lo has vivido

Para quienes lo han sufrido, lo han ejecutado o han sido testigos, sería bueno cuestionarse si sufren alguna de las consecuencias anteriores y llevar un proceso psicológico.

Es común escuchar sobre este tema en las escuelas. Sin embargo, es común también en los espacios laborales o incluso familiares. Debemos estar atentos para evitar estas conductas y promover espacios de respeto y armonía entre todas las personas que se relacionan.